viernes, 30 de julio de 2010

todos somos freaks: cinco páginas


Me dieron cinco páginas de un nuevo libro, y me dijeron que las enumere, que las leyera en voz alta, que las memorizara, que las entendiera si pudiera, pero que no intentara describirlas, a nadie, me dijo el escritor. Nuevamente había empezado con esas intrigas en la editorial, empecé a dudar seriamente de su acceso a la información y su capacidad de razonamiento. Le puse el plato de comida al lado de la cama, en el piso, como a un psycho, así dice que le llame ahora. Me siento una sirvienta, me llama solo para que le cocine algo y limpie el ba;o. Me dijo que vaya a su biblioteca y lea algun libro, pero no me interesa, para qué quiero leer si la vida es la novela más complicada que hasta un analfabeto va pasar, no me interesan sus libros ni lo que me dice, y no se por qué sigo viniendo a este piso. Creo que cada vez está peor y me parece que es el sentido de culpa por no tener a quien cuidar que me meto a su biblioteca y finjo que leo, sólo para hacerle companía, aunque creo que el tambien finje para hacerme creer que estos libros son importantes.

Aveces me parece que quiere decirme algo cuando se queda dormido, con las piernas debajo de la manta, pero está muy complicado para darse cuenta. Al menos dejó de decirme que llame a su amigo, el pelador de pollos. Si eso que dice es cierto, qué cosa habrá estado en su mente cuando leyó eso que le dieron, porque yo creo que no es lo que lees en esos libros sino lo que crees cuando los lees.

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