miércoles, 14 de julio de 2010

frozen little bird

Happiness.
LA cartelera tenía que estar armada a las once y treinta de la noche, cuando ninguna función estaba abierta. sólo porque siempre llegaba tarde tenía el privilegio de saber, como pocos, que era lo que se iba a estrenar. Nosotros, eramos un culto aparte, jamás seguiamos las publicaciones del periódico, nos orinábamos en los dominicales y las paginas web. A mi me traían el cajón de las letras entre las ocho y las diez, y luego de ver besos robados, manos debajo de minifaltas, marihuana y aveces cocaína, y muy muy rara vez esposos y mujeres histéricas, es que me sentaba en el suelo a leer: American Splendor/ 2003
Una sola sala y dos funciones, una a las tres de la tarde -alguien leyó comic en un review y pensó que se trataba de una sequela de batman. oh. y otra a las once y treinta, alguien que sabía de qué se trataba supuso que a nadie le interesaría el culto.
La voz nasal del administrador tenía cierto gusto para mí, lo hacía un completo geek, un raro con el que nadie hablaba, se metió a ver qué andaba haciendo -como no aparecía en la cámara de seguridad me imaginó fornicando con mi colega en los corredores-ooh.

Harvey Pekar, me dijo en el corredor mientras lavaba los cepillos que usaba para pintar -como esa tareas de la primaria, no lo conoces?
claro, respondí, el de american splendor. la estan pasando en tu cine? me preguntó. quieres ir? le repondí. claro, me dijo.

qué estas haciendo? me dijo el nasal.
la cartelera, le dije, para ma;ana.
humm, me avisas cuantas entradas te quedan.
a la medianoche caminé por el corredor con mi paquete de letras, entré a la administración y me senté a contar las monedas.
puedo traer a alguien a ver la pelicula? le pregunté sin darle mucha importancia.
por qué?
porque es mi dia libre.
no.
uh.
claro que puedes. jaja.
ah, bueno, buenas noches.
oye.
si?
a quien?
a un compa;ero de la escuela.
que escuela?
de arte.
ah, ya.
fruncí el ce;o y aprendí lo que era eso.

a que hora? a las tres? no hay mas tarde?
no.
shitty man, te estoy invitando al cine, pensé, no es raro ya que pasen esa película y que no tengo idea de que se trate y esté llamándote para acomodarte y luego se ponen exquisitos.
y a que hora vas a estar? me preguntó, tengo una reunión.
nos sentamos en los asientos rojos con dos bolsas de canchita caliente, estiré mis pies sobre los asientos de adelante y la luz del proyector alumbraba la pantalla blanca, por ahí el proyectorista te mira cuando estas cogiéndole la entrepierna a tu enamorado, y cuando cambias las entradas para la siguiente función. ahí empieza la ficción. miré a mi costado, pareía que estábamos dibujados sobre la pantalla blanca, me miró y se metió una canchita a la boca: me dan acidez, lo miré e hice memoria.

la escena de Harvey en el puente me arrancó un suspiro interno, no éramos ciento cuarenta en la avenida abancay mirando los micros soltando gases? y si tan solo, miré a los lados, hubieran más de cinco personas en esta sala dejaría de ser interesante.
que te pareció?
sonrió para adentro y tomó su mochila. Harvey Pekar es un genio. me vas a volver a invitar? me preguntó poniendo la basura en el tacho. a qué hora llegaste a tu casa? le respondí. me van a traer el original de American Greeting, bueno la primera edición, tiene la caratula... me decía mientras lavaba los cepillos al mediodía.
a mi la pelicula me gustó. ahora Harvey me gusta mas.

No hay comentarios: