miércoles, 9 de junio de 2010

frozen little bird

Me imagino al escritor con los pantalones sucios y un polo estampado a mano de su amigo el artista, frente al pelador de pollos pidiendole uno para prepararse una sopa. el pelador lo miraría incliando la cabeza hacia un lado y asi no levantar los parpados, sin dejar que desplumar el cuerpo caliente del ave le respondería y sus manos gigantes que terminan una pieza muy rápido le pondrían un pollo entero en la bolsa. el escritor estaría tan sorprendido que hasta lo invitaría a tomarse una cremolada en la se;ora de la esquina. el escritor estaríá fascinado con esas cosas, de la vida real, le preguntaría si fue al ejercito, el pelador de pollo pondría el vaso frio en el mostrador como quien va iniciar una pelea y sacaría su carné de la milicia, el escritor no lo creería, querría oir historias de guerra, sangre, valentia, temor, lealtad. Luego le preguntaria su nombre, y tal vez hablarían un poco de cada uno, luego el escritor le contaría que es escritor y el pelador de pollos se decepcionaría.
-y donde haz estudiado? le pregunté por primera vez mirándolo frente a mi sin pantalones en la cocina.
-en la universidad donde más? como todo el mundo.
-yo no.
-ya se que tú no, me refiero a la gente pues.

me pareció que el escritor no tenía amigos y por eso quería que lo llamara escritor.
-dime, volviste a salir con el cura?
-no. creo que ya no le gusta. al última vez tenía unas marcas en la espalda, así como hacían antes, penitencia creo que se llama, ahi está.
-y qué tal lo hacia?
-no sé, nada mas la metía, no hacía nada mas.
-no te pedía nada?
-creo que los curas se parecen un poco a los escriores.

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