sábado, 15 de mayo de 2010

maquinaria emocional 11: cartas

El hermano de marko me volvió a llamar como a la semana, para decirme, ademas de puta y maltratadora y esas cosas que le salen a los hombres de su tama;o, que se había encontrado sobres debajo de la cama de él y que quería que los fuera a ver porque temía que la salud de su hermano estuviera relacionada con eso.
yo apenas salía de mi asombro con todo lo que había escuchado aquel dia en su casa. me dieron colicos horrendos y estuve pegada al cuarto de ba;o por no sé cuantos dias exactamente. mis contracciones estaban relacionadas estrictamente con la imagen de m, cuando le vi en esa silla me pareció que todo lo que todos decían era cierto: yo lo habia empujado desde el techo del taller y estaba usando esa informacion que tenía acerca de las cartas del padre para envolverlo en esa especie de locura mía. pero yo intuía en el fondo que no era tan simple. no acababa yo de despertar de una pesadilla ni me acababan de traer a la realidad, no podía ser tan simple.
claro que marko estaba en una silla y k en el hospital, e i, bueno no sé, eran ciertos los hechos, pero jamas, nunca las cosas son tan simples.
me habría creído eso que me decía el hermano de marko de no encontrarme a victor en la sala de informatica. le pregunté si había ido a ver a marko y sus gallos, me dijo que marko había tenido un accidente en la carretera central, ahi donde murió una ni;a. entonces empecé a freakear, si a la ni;a la había visto yo, hacia, no sé, dias o semanas, hasta podría decir que yo misma la maté, pero eso no lo podía confesar. me dijo que lo habían llevado a la comisaria y todo. pero como confiar en victor, si estuvo como dos a;os en esa terapia mental para estupidos limpiando los corrales.
necesitaba hablar con alguien que no supiera nada de nada. necesitaba solo hablar sin creer en nada ni a nadie. necesitaba que me escucharan sin juzgarme. solo necesitaba que alguien creyera que yo no use la maquinaria sólo por divertirme sino para salvarme.
entre a la iglesia san pedro, no es que buscara algun perdon de algun dios de alguna religion, solamente sentí que en silencioso lugar podría hablar sin que nadie me interrumpiera, y asi lo hice. cerré los ojos y junte las manos sobre mis piernas, no había recobrado las cartas todavía, tampoco la piezas de los angeles, tampoco había logrado hablar con marko, y no sabía cuántos dias habia pasado en el hospital, cuanta gente se había muerto en el transcurso y hacia dónde me estaba llevando todo eso, y sin embargo en lo unico que pude pensar al estar en silencio fue en las palomas que murieron envenenadas la noche anterior en san francisco, justo lo acababa de leer en un puesto de periodico: habían regado todo el patio con veneno para ratas y a la ma;ana siguiente los monaguillos recogían los cuerpos tiesos de flacas grises palomas y los metian en costales para tirarlos al rio rimac. el río seco que veia desde la cima del taller, con marko.
dónde estas me pregunte inmediatamente, y empece a reir largamente, mis piernas se sentían quebrar sobre la banca de madera. dónde te estabas escondiendo? haciendome creer que todo no era lo que fue, y para qué, me pregunte en silencio.
las luces emepzaron a apagarse, los candelabros se fundieron con las velas y el olor a cabello quemado llego hasta mi nariz, un hombre se me acercó y puso sus manos en el respaldar, como si fuera a besarme o algo, me pareció que era una animacion que marko estaba tratando de poner en mi cabeza, asi que no le preste atención, seguí hablandome, pero el hombre no se aparto, al contrario se sentó más cerca y empezó a oler mi perfume. me pareció típico, casi una perfecta combinacion de sensualidad y fanatismo. lo mire a los ojos y le dije que no había razon para ello que facilmente yo podria hacerlo decir cosas que no quería y actuar como no podria nunca en otra circunstancia.
el padre me miro, imagino porque yo hablaba de algo, y me dijo que nunca tendría poder sobre la maquinaria emocional.
tal vez no lo estoy diciendo como ocurrió, sólo estoy diciendo lo que recuerdo. lo que recuerdo es que salí de la iglesia y me encontre con hermano de marko. él me trajo las cartas, me pregunto qué hice para que eso pasara?

No hay comentarios: