sábado, 29 de mayo de 2010

todos somos freaks

El escritor llevaba varios dias con los ojos en la pantalla sin poder encontrar nada interesante para contar. había estado tres meses en casa, uno de ellos en cama por un problema lumbar; los otros dos porque pretendía estar enfermo, fueron como los dias en los que tomaba los antiestaminicos. asi que me llamó.
Cuando llegue a su casa no imaginaba la tarea que me esperaba, una olla llena de papas peladas y un pollo descuertizado sobre la tabla de picar, un cuchillo lleno de sangre y las cebollas remojandose en un balde cerca al lavadero.
Se me acercó sólo con una toalla sucia, cubriendole el hombro. No fue la primera vez en que lo veia así, delgado y casi desprotegido, frágil. pero nunca antes me pregunté nada acerca de él, aún con todo lo que me contaba de esas citas que nunca se realizaban. me llamó porque quería que le cocine. yo tenia un asunto importante que resolver, un asunto que urgía de dinero, asi que no me hize problemas cuando el escritor me llamó ésa tarde. no demoré ni una hora en llegar a su casa. felizmente tenía una caja de preservativos en mi casa y no tuve que hacer cola en la farmacia. con eso de la gripe todos estaban haciendo alboroto en las farmacias. pensé que sería bueno si me daba la gripe pero nunca me dió.
enrique me llamó en la ma;ana desde la comisaria, cómo hizo para llamarme no lo sé, tampoco le pregunte al escritor, no quería meterlo en mis asuntos, él siempre me preguntaba cosas personales cuando se lo estaba haciendo, pero nunca le digo nada.
ese día se presentó un problema mayor.
-sabes cocinar algo? me han dado ganas de comer algo, ya me cansé de los chinos.
y por que había traído un pollo crudo y sin desmenuzar a su casa, me pregunté, en esos dias no había nada peor que la carne salida de los corrales. y cebollas? me pregunté, qué pensaba hacer con tantas cebollas?
-y para qué son las cebollas?
-para la comida. puedes cocinar?
pensé un momento en la llamada de enqique, no nos veíamos desde la primaria, y la otra vez fue sólo un accidente, por qué me llama ahora, por qué a mi? yo no andaba en las calles, no tenía a nadie.
-no sé cocinar. yo no cocino.
-te voy a pagar.
-claro que me vas a pagar, pero yo no cocino.

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