viernes, 12 de febrero de 2010

frozen little bird

no sé por qué se me ocurrió quitar el vello púbico de la manta. L me miró con los ojos hundidos detras de los lentes armani. rebuscó en su mente si es que era la primera vez que entraba a esa habitación del piso, pero como yo, L estaba demasiado en el otro mundo como para recordar de qué color llevaba la ropa interior.
quité las manos de la manta y las puso debajo de mis piernas, las escondí mas bien. L se sentó a mi lado y me preguntó si dormí bien.
-dormiste bien?
le respondí que no había sentido nada.
-no sentí nada.
L levantó las cejas y sonrió con esa sonrisa que no muestra los dientes.
nada? me respondió mirándome los hombros desnudos.
-nada?
me pareció domo que me estaba metiendo la mano debajo de la falda con esa mirada. no me había dado cuenta que llevaba un estraple y una minifalda azul, que no tenía zapatos, que mi maquillaje estaba evaporándose y que mi cabello había decidido ir en contra de la gravedad. se me erizó la piel, inmediatamente, como si tuviera algo que recordar. pensé por cinco segundos, en serio, es que me había follado a ese espa;ol, me lo había follado, no sé.
-no, nada, por qué?
-por nada.
despues de un minuto de silencio en el que L trató de encontrar algún rastro de si en mi, me preguntó si quería café.
-quieres un café? a mi me cae bien, despues de... dormir tan pesado.
miré el reloj sobre la mesa, la cartera, no me acordaba si el reloj era mio, no me acordaba qué puse en la cartera.
-sabes cuando te das cuenta de que estás envejeciendo?
-no.
-cuando no te acuerdas de nada.