sábado, 26 de septiembre de 2009

despues de la felicidad: conversación en el pub

por que no los estaba extra;ando?
es poco sber que no volvere a verles jamás?
no habíamos ido a tomar unas cervezas, y estuvimos hablando de un pasatiempo curioso que teníamos, aquel de observar las u;as en las otras personas, que si te gustan largas, que si las tienen sucias... y los oídos, alguien observa oídos en medio de una noche de vinos y cerveza, pues sí, la próxima vez que te sientas tranquilo en la esquina del bar, acomodándote los cojines, hay alguien que tiene los ojos fijos en tu oído izquierdo y vaya.. puedes terminar siendo la conversación de la última noche en la ciudad. ]nos fuimos al ba;o y me dio un abrazo que parecía que me iba a romper las costillas, se disculpó por todas las noches en vela, por las conversaciones no tenidas, por las cosas que dió por hechas, y yo, claro, le di un peque;o paquete que acababa de envolver media hora antes. me miró con ternura y me volvió a abrazar, diciendo aquellas eso que no escuchaba hace tiempo, te voy a extra;ar.
pues no sé si voy a extra;ar algo, no siento que nadie se haya despedido para siempre, no temo no volver a verles, no me angustía su partida. y no es poco, o si, si, tal vez sea lo poco que son para mí, o será que despues de la primera vez con aquella sensación de peque;ez ya nada se torna igual. no melancolía, no tristeza. es la escena en que llega el hermano mafioso y mata a todos los demá, y la esposa de uno de ellos (cristopher waken) llega a la escena del crimen y mira al asesino y mira a su espoco y empieza a llorar y a gritar, sujetándole, hablándole, sin blasfemia para el asesino...
será que el tiempo me depara verdaderas pérdidas.

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