lunes, 19 de noviembre de 2007

push power button

push power button. push power button. la desici'on de apagar el instrumento y volver a empezar de cero no me es ajena. He perdido un total de ciento veinte, si no mas, de peque;as y largas historias en la medida de una maquina. las maquinas que se han convertido a lo largo de sus vidas en mis perfectas compa;eras; han querido estar conmigo y se han robado todo cuento les he dejado sin preguntarme acerca de la lealtad, fidelidad, honestidad, verdad, cari;o y todos los discursos y palabras para encasillar lo inexpresable en materia. todo lo que no podemos pesar lo queremos comprar con ayuda de esas ideas malignas que convierten todo en verdaderas trampas. no puedes decir nada si no estas completamente loco porque enseguida se vierten sobre ti todos esos argumentos que encajan en cualquier realidad y ni siquera necesitan un contexto preciso. Kopittof perdiste el tiempo. Todo gira en todo al momento cerebral. Ciento y veinte veces me vuelto sobre el mismo inicio para compartir un poco de este tiempo que me sobra entre las noches de cerveza, las tardes de cigarro y ultimamente los asiagos dias de lluvia. A d;onde va tanta aagua!
Me he convertido en un cojin de la cama donde me siento a pensar si debo nuevamente apagar la maquina y olvidarme definitivamente de volver a encederla.
Mi tarea por mucho tiempo ha sido encender la maquina y seguir tercamente en la tarea de apagarla alguna vez y volver. Nada me ha sido negado. A excepci'on de las ciento veinte historias que han nacido porque alguien se olvido que le esperaba en la parada del tren o porque perdieron mi direcci'on de correo, o porque cambiaron de telefono celular y no tiene mas mi numero, en el mejor de los casos; y los mas graves, y tal vez los mas largos porque no les interesa absolutamente nada que venga de mi. Aparte de eso lo he conseguido todo, asi que puedo con jactancia tener la terquedad de volver a encender la maqina una vez muerta e intentar una y otra vez lograr terminar algo.
Asi que me he conectado indefinidamente, si es que para siempre no es definitivo, a la maquina. Pueden echarme ma;ana del piso donde vivo, ponerme con todos mis guijarros debajo de un puente, detr;as de la estaci'on pero lo que no podr;an hacer es estropearme el ensayo de libertad para decidir que he querido ponerme en contacto con la maquina nuevamente para qu;e? No tengo laintenci'on de responder a ello otra vez.

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